Las elecciones europeas siguen resonando con intensidad en el Partido
Popular. Un severo toque de atención. Pavor a la pérdida dentro de menos de un
año del amplio poder municipal de la derecha española. ¿Cómo arreglarlo?
¿Acercándose a los ciudadanos para recuperar su confianza? ¡No, qué va, cambiando la ley electoral! Si la
actual no sirve para ganar, pues se cambia. Y ya está.
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| Mariano Rajoy, con Rita Barberá, la sempiterna alcaldesa de Valencia. |
El Partido Popular lleva con el gesto torcido desde las elecciones
europeas. Tenía preparado el balcón de la victoria en la sede nacional de la calle
Génova de Madrid para proclamar el final de la crisis y el reinado de Marianico Rajoy ‘El Salvapatrias’.
Pero… El resultado de las urnas no fue el esperado. No hubo balcón. El PP
gestionaba una amarga victoria con un pobre 26% de votos. Una pérdida de
dieciséis puntos con respecto a las elecciones europeas de 2009 y de dieciocho
con respecto a las generales de 2011. Un señor desplome.




