Y se votó. O se consultó. Más de dos millones de catalanes expresaron su
opinión sobre el futuro de Cataluña: romper o continuar con el resto de España.
¿Éxito? ¿Fracaso? Según los objetivos de quien responda. Lo cierto es que, si
nos preguntan hace tres años que estaríamos en esta situación, prácticamente
nadie lo habría adivinado. Ya es hora de hablar, DIALOGAR y ESCUCHAR.
10-N. Y siguen votando. Lo harán hasta el martes 25 en ocho sedes de la
Generalitat: el Palau Robert en Barcelona y las respectivas delegaciones en Tarragona,
Lleida, Girona, Manresa, Vic, Tortosa y Tremp. Las colas del 9-N, que se están
repitiendo hoy, confirman, una vez más, la existencia de un importante deseo de
los catalanes para decidir su futuro, con una elevada presencia del
independentismo. ¿Aún hay quien lo niega?

