El bipartidismo está tocado. El enorme cabreo de la sociedad se ha
plasmado, por fin, en las urnas. PP y PSOE, los partidos que llevan gobernando
España desde la dimisión de Suárez y el breve periodo interino de Calvo Sotelo,
han dejado de controlar el voto de una mayoría de los ciudadanos. Un fenómeno
inaudito, algo más que un toque de atención. ¿Unirán fuerzas para salvar su cuello?
La resaca de las elecciones europeas será algo más que una mala y
excepcional borrachera para el poder político, financiero y empresarial. Los
ciudadanos han hablado alto y muy claro. El bipartidismo (PP-PSOE) se ha quedado por primera vez desde la victoria de Felipe González en 1982 por
debajo del 50% de los votos. Un serio aviso de la sociedad.
