La independencia no para de ganar adeptos. ERC derrota por primera vez en
las urnas a la oficialista CiU. Las opciones ‘españolistas’ se desangran. A falta de apenas
cinco meses para la consulta, la Generalitat y el Estado deben buscar un
acuerdo político y social que permita un referéndum ‘realista’, bajo el amparo
legal del Estado español, en el que los catalanes conozcan a fondo todos los pros (y los contras) de una ruptura.
‘Ara és l’hora, vine!’ (‘Ahora es el momento, ven!’) La web de Esquerra
Republica de Catalunya refleja en una frase el sentir de sus dirigentes, sus
militantes y sus votantes. El objetivo maximalista de la independencia de
Cataluña ha dejado de ser maximalista. Es, simplemente, realista. Las elecciones
europeas han relanzado, por si hiciera falta, un creciente sentir social a
escasos cinco meses del 9-N, la fecha elegida por la Generalitat para realizar una
consulta sobre el futuro de Cataluña.
