Otra del engendro Bankia, en
concreto de Caja Madrid: 86 consejeros usaron entre 2003 y 2012 tarjetas de
crédito opacas de la entidad para sus gastos personales en restaurantes, viajes,
hoteles, ropa… La factura total asciende a más de 15 millones de euros. Otra
más de una caja rescatada con dinero público (22.424 millones) por su pésima gestión mientras engañaba a 300.000 clientes con la fraudulenta venta de
preferentes (3.000 millones en títulos) y desahuciaba (y desahucia) a miles de familias.
Advierto, éste es un
artículo escrito desde la más absoluta indignación. Si usted vive en los
altares sociales, políticos, monárquicos, económicos, financieros y
empresariales de esta pantomima de democracia llamada España, le servirá para
echarse unas risas a mi costa. ¡Cuidado! Mi indignación es sobradamente
compartida por el conjunto de la sociedad española. El hedor a mierda que sale
de vuestros bolsillos es ya irrespirable. Porque, sencillamente, ¡estamos hasta
los cojones!
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