El Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid transformará el hospital
en un centro para mayores, una medida que no estaba incluida en el Plan
Estratégico de Geriatría presentado hace menos de medio año. Los madrileños se
quedan sin hospitales de gestión pública, uno de cada tres centros estará,
total o parcialmente, en manos privadas. En esa situación, se encontrarán nueve
de los diez hospitales construidos durante el mandato de Esperanza Aguirre.
Un símbolo, una
bandera de resistencia. El Hospital de La Princesa de Madrid, que nació en 1857
como homenaje a la infanta Isabel de Borbón, que se salvó junto con su madre,
la reina Isabel II, de un atentado, se ha convertido en los últimos días en un
emblema de la lucha contra la avalancha privatizadora de la sanidad del
Gobierno de Ignacio González. Sus 2.135 trabajadores (363 facultativos, 205
MIR, 580 enfermeros, 417 auxiliares de enfermería, 124 técnicos especialistas y casi 600 empleados como personal no sanitario, como principales medios humanos)
no están dispuestos a que el centro se transforme en un hospital geriátrico de
alta especialización.
