Territorio británico desde hace tres siglos, el Gobierno de Mariano
Rajoy, con una imagen social muy debilitada por los casos de corrupción y la
gestión de la crisis, ha aprovechado la impresentable provocación gibraltareña,
lanzando unos setenta bloques de hormigón con pinchos a la bahía de Algeciras,
y está jugando la carta del nacionalismo español para retener votantes y mejorar su
percepción pública. Las colas en la frontera han agrandado un conflicto que se
podría arreglar con el uso de la diplomacia. Pero a La Moncloa, Gribaltar y Downing Street,
les interesa mantenerlo en primera plana para distraer a sus ciudadanos de
mayores preocupaciones.
![]() |
| Colas de vehículos en la frontera entre España y Gibraltar. Foto: Reuters. |
¡Gibraltar español, Malvinas argentinas! Esos británicos han sido
siempre unos piratas. Y unos colonialistas. Hay que cerrar la verja de
Gibraltar, invadirlos y expulsarlos. Llamemos al comando que recuperó la isla de Perejil
ante los pérfidos moros marroquíes. Ya tenemos infiltrado al insigne general Federico
Trillo como embajador en Londres. Hay que recuperar nuestro imperio. ¿Cómo se
atreven a tirarnos bloques de hormigón
en la bahía de Algeciras? ¡Pobres pescadores! Pues ahora que se jodan. Vamos a
parar a todos los coches que entren y salgan de Gibraltar. ¡Arriba la Guardia
Civil! ¿Qué se piensan estos borrachuzos ingleses que dan la nota en nuestras
playas? Pa’ chulos, nosotros. ¡Viva España!
