Reino Unido, el
socio más euroescéptico, decidirá el 23-J si continúa o no dentro de la familia
europea. Un aviso. Un serio aviso. Pero no el único. La gestión de la crisis económica
(con una enloquecida apuesta errónea por las políticas de austeridad), el progresivo
alejamiento de las instituciones europeas de los ciudadanos (la Europa
comercial antes que la Europa social) e incluso la insolidaria política con los
refugiados han tambaleado el proyecto común europeo. Vuelven los nacionalismos. La UE ya no seduce. No es
solo el Brexit. La UE cuestionada.
¿No sabe qué es el
Brexit?
