Como si fuera una condena. Porque
para algunos lo está siendo. Los españoles volveremos este domingo a las urnas para
elegir un nuevo Congreso y un nuevo Senado con una apremiante necesidad: volver
a ilusionarnos y recuperar nuestras vidas. Es lo que quería aquel
imprescindible 15-M.
Se me han hecho largos, muy largos, interminables.

