Su próximo regreso a la Casa Blanca nos ha pillado mayoritariamente
con el pie cambiado. ¿Error de
cálculo, ignorancia, autoengaño o manipulación? En Europa no podemos
depender de que en la Casa Blanca se siente cada cuatro años quien
queramos. Nuestro principal aliado ha elegido a un presidente que rechazamos. Es momento (hace mucho tiempo en realidad) de pensar y ejecutar un plan B.
Confundir los deseos con la realidad.


