miércoles, 26 de diciembre de 2012

La sanidad tiene pacientes, no clientes

¿Cuál es el beneficio para los ciudadanos con un cambio en la gestión del sistema sanitario? Colocar a una o varias empresas privadas al mando de consultorios o hospitales implica la concesión de una carta blanca para buscar rentabilidad económica en un servicio, hasta ahora, público, esencial y pagado sin sangrar a la sociedad con elevados impuestos. Poner un precio a la salud de un país representa una revolución ideológica impulsada desde el Gobierno central y algunos ejecutivos autonómicos, en especial Madrid, para minimizar el volumen del Estado: el gran sueño de los conservadores y liberales españoles. ¿Estamos en crisis debido al coste de la sanidad pública, de los fármacos, de las ambulancias, de las prótesis o de la atención a los ‘sin papeles’? Radicalmente, no. Eviten que les engañen. Reflexionen y vean lo que está en juego: nuestro modelo social, nuestro Estado del Bienestar, nuestro futuro más cercano.
 
 
¿Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? ¿Todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? ¿Estamos en crisis debido a que algunos han vivido por encima de sus posibilidades? En España, se ha instalado un debate falso al respecto. No pocos ciudadanos piensan que el fuerte impacto de la crisis se debe a un Estado del Bienestar demasiado generoso. Pero, ¿es así? Hablemos de sanidad y utilicemos para ello datos oficiales de Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Dos años, como mínimo, de inestabilidad hispanocatalana

El pacto suscrito entre CiU y ERC, que incluye la celebración de una consulta sobre la independencia de Cataluña en 2014, vicia la política catalana en una única dirección en medio de una crisis económica que no se resuelve por arte de magia con una segregación. Artur Mas, que fracasó en las urnas el pasado 25-N, sigue con su huida hacia adelante y se convierte en rehén, más o menos cómodo, de los republicanos. La coalición nacionalista se lo juega todo a una carta. Y la sociedad catalana, por deseo expreso de CiU y ERC, también.
 

 
Incertidumbre. El pacto suscrito entre CiU y ERC echa más leña a un fuego reavivado tras unos resultados nada espectaculares del independentismo en las urnas del 25 de noviembre. La celebración de un referéndum en el año 2014, sin fecha concreta, sobre la permanencia o no de Cataluña dentro de España no parece un asunto de primera necesidad como para encabezar la agenda política de una Generalitat que debería tener como prioridad la lucha contra la crisis, un problema invencible hasta ahora. Ayer mismo escuchaba a Joan Ridao, conocido tertuliano y exdiputado de ERC en el Congreso, admitir que no existe todavía en Cataluña una mayoría cualificada para lograr la independencia y que eso sería el reto de CiU y ERC en los próximos dos años. ¿Ese es el principal reto de la Generalitat? ¿Ese, de verdad? ¿Por qué el principal reto no es la salida de la crisis? ¿Por qué ahora se va a fondo a por la salida de España?

martes, 18 de diciembre de 2012

La estrategia de la falsa ilusión y de la patada a seguir del Partido Popular

Rajoy mantiene viva la explicación de la herencia recibida un año después de su llegada a La Moncloa y alarga el proceso de la recuperación económica hasta 2014.
 

 
"Afrontamos un año 2013 muy complicado. Será difícil, pero será también el año de la estabilización de la economía. Terminará mejor de cómo va a empezar. Los esfuerzos no están cayendo en saco roto y más pronto que tarde” llegará la recuperación. Mariano Rajoy, un año después de llegar a La Moncloa, mantiene intacto el espíritu de la ilusión a pesar del evidente deterioro de la situación laboral, económica y social. Nada nuevo al frente. Rajoy, que lleva doce meses cumpliendo más con sus obligaciones de presidente del PP que de presidente del Gobierno, sigue dirigiéndose en exclusiva a sus electores más fieles dibujando un escenario de mejoría que solo surge en su cabeza.