No
habrá Toro de la Vega. Habrá Toro de la Peña. La diferencia, además de semántica,
pasa por la vida del astado. Tordesillas no lanceará hasta la muerte al toro, como en los
últimos cinco siglos. Y, al menos los exaltados que salen en las cámaras de
televisión, braman por la pérdida de su cruel tradición. Se conoce que algunos
se resisten a entrar en el siglo XXI por la férrea defensa de tradiciones
instauradas en el siglo XVI. Mentalmente, siguen viviendo en esa época. Y, lo que es
peor, orgullosos.
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| La turba y el toro, ¿y quién es el animal? |
-¿Por qué haces
esto?


